domingo, 5 de junio de 2022

#156 Veni Creator (Czeslaw Milosz, Trad. Robert Pinsky y el mismo Milosz)

Todo buen poema, venga de donde venga, por ser verdadero, viene del Espíritu Santo.

(Psst, aquí, poema-polizón de Milosz por el 80 cumpleaños de JP2)

VENI CREATOR

Come, Holy Spirit,   

bending or not bending the grasses,   

appearing or not above our heads in a tongue of flame,   

at hay harvest or when they plough in the orchards or when snow   

covers crippled firs in the Sierra Nevada.   

I am only a man: I need visible signs.   

I tire easily, building the stairway of abstraction.   

Many a time I asked, you know it well, that the statue in church   

lifts its hand, only once, just once, for me.   

But I understand that signs must be human,   

therefore call one man, anywhere on earth,   

not me—after all I have some decency—   

and allow me, when I look at him, to marvel at you.   

sábado, 4 de junio de 2022

#155 Death of a Doorman (Catherine Tufariello)

Esta semana he descubierto a Catherine Tufariello. La alegría de leer algunos de sus poemas ha sido semejante a mi emoción al leer a A.E. Stallings hace unos meses. Es curioso, porque luego he descubierto que Stallings es gran admiradora de su obra. Hay una afinidad clara: el formalismo, la flexibilidad, los temas novedosos.

¿No os parece un poema perfecto?

(via)

DEATH OF A DOORMAN

My biggest peeve:  you didn’t buzz me in

But rose with maddening, deliberate ease,

Armed with a badge, an amiable grin,

And a massive clanking rosary of keys.


Wouldn’t you think a doorman would be able

To keep the front door key in easy reach?

I’d air my grievance at the laundry table.

But no, you always had to finger each,


Extracting while you fumbled, as your fee

(Mostly from women tenants—men could pass),

A Charon’s coin of grudging courtesy

Paid to your vigilance behind the glass.


It was naïve new tenants who believed 

The doorman, with his broken English, “slow.”

Adulterers, their spouses well deceived,

Had to confront another who would know;


Mothers tempted, while the baby napped,

To run to the bodega for some bread

(Five minutes I’d be gone at most) were apt

To picture your straight gaze and wait instead.


Como está Sophia?  you’d exclaim

Several times a day to my small daughter,

Who’d brighten (barely verbal) at her name,

Clutching a sippy cup of juice or water


She’d offer you.  A toy, a gummy teether—

Anything served as pretext for a chat.

She was never in a hurry either,

Happy to hear you praise her pretty hat.


She is too young to ask me where you’ve gone

But pauses with a puzzled look.  Who knew so

Much depended on your baritone

Duets with Pavarotti or Caruso,


Or that your small talk held us all together?

Never out sick or absent, never late,

One of the city’s constants, like the weather

Whose vagaries you loved to contemplate


With the fortunes of the Yankees or the Mayor,

For us you were the city, in a way—

Opinionated, brash, and always there,

Until a note appeared one random day.


We read that you were dead at forty-seven

Of a sudden stroke, who’d seen us with aplomb

Through blizzards, flooding, blackouts,  9/11,

Erect in the building’s prow.  We go and come


At will now, and each time I recollect

The purposeful stride and brisk abstracted wave

It once seemed so important to perfect

But seem so heartless now you’re in your grave,


Wishing I’d let you make your argument

For school reform, talked opera now and then,

And thinking, too, of how I always meant

To teach Sophia how to say, Muy bien.

viernes, 3 de junio de 2022

#154 Oración del niño al acostarse (Rafael Pombo)

Acabo de llegar de la celebración del bicentenario de las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. Ha sido una serie de actuaciones musicales típicamente colombianas en la Opera House del Kennedy Center. Una maravilla que ha logrado sacar lo más colombiano que tengo. (Por cierto, es tiempo de elecciones, por las que pido una breve oración).

Lo justo es traer hoy un poeta colombiano, quizá uno de los primeros y uno que aún tiene un influencia enorme en nuestra cultura, pues sus cuentos y fábulas en verso todavía están impresos en la memoria de muchas generaciones y son el deleite de muchos niños. 

Hoy pongo unos versos que son más bien una oración. Es la oración que rezaba con mi padre todas las noches. Yo pensaba que era una oración nuestra hasta que la vi, con emoción, en un libro de Pombo.

(via)

ORACIÓN DEL NIÑO AL ACOSTARSE

Dame, ¡oh Dios! tu bendición

antes de entregarme al sueño,

y de todos los que yo amo

cuida tú mientras yo duermo.


Por mi madre, por mi padre,

por mis hermanos te ruego,

que los guardes largos años

en salud, fuerza y contento.


Dales consuelo a los tristes,

y remedio a los enfermos,

pan al menesteroso,

y al huérfano amparo y techo.


Que te bendigamos todos

por tanto que te debemos,

y que al dormir el sueño último

despertemos en tu seno.

jueves, 2 de junio de 2022

#153 Subject to Change (Marilyn L. Taylor)


(via)


SUBJECT TO CHANGE

A reflection on my students

They are so beautiful, and so very young
they seem almost to glitter with perfection,
these creatures that I briefly move among.

I never get to stay with them for long,
but even so, I view them with affection:
they are so beautiful, and so very young.

Poised or clumsy, placid or high-strung,
they're expert in the art of introspection,
these creatures that I briefly move among—

And if their words don't quite trip off the tongue
consistently, with just the right inflection,
they remain beautiful. And very young.

Still, I have to tell myself it's wrong
to think of them as anything but fiction,
these creatures that I briefly move among—

Because, like me, they're traveling headlong
in that familiar, vertical direction
that coarsens beautiful, blackmails young
the two delusions we all move among.

miércoles, 1 de junio de 2022

#152 Cuando llegue el poema (Ben Clark)

Un poemario que me impresionó muchísimo la primera vez que lo leí. Uno de esos que uno dice: ¡Ya quisiera haberlo escrito yo! Lleno de tesoros.


CUANDO LLEGUE EL POEMA

Cuando llegue el poema que te quiero

escribir, cuando acuda vivo y joven

a los ojos primero y a las manos

después, sencillamente,

predicando que nada hubo más fácil

que esperarlo, a pesar

de haberlo hecho en cuarto sin ventanas

durante muchos años, desde siempre.

Cuando llegue y te lea ese poema,

y el poema envejezca y muera solo

como un santo incorrupto y no sepamos

dónde habita: si en ti, si en mí, si vaga

entre los dos igual que una promesa

que no puede cumplirse, cuando llegue

y exija ser, no sé si voy a estar

preparado. Pensarlo me atormenta

tanto como temer que no vendrá,

o que ya vino y no logré acogerlo;

ahora no podré decirte nunca

lo que sólo el poema, aquel poema

que podría llegar como llegaste

tú, de pronto, llenando de palabras

el espacio vacío, lograría

decirte como quiero yo decirte

y que te digo así, mientras espero,

con la urgencia y torpeza con que escriben

todos sus versos los enamorados.

martes, 31 de mayo de 2022

#151 Shapes (Ruth Stone)

 

(via)

SHAPES

In the longer view it doesn’t matter.
However, it’s that having lived, it matters.
So that every death breaks you apart.
You find yourself weeping at the door
of your own kitchen, overwhelmed
by loss. And you find yourself weeping
as you pass the homeless person
head in hands resigned on a cement
step, the wire basket on wheels right there.
Like stopped film, or a line of Vallejo,
or a sketch of the mechanics of a wing
by Leonardo. All pauses in space,
a violent compression of meaning
in an instant within the meaningless.
Even staring into the dim shapes
at the farthest edge; accepting that blur.

lunes, 30 de mayo de 2022

#150 Oda VIII: Noche serena (Fray Luis de León)

"[La poesía] sin duda la inspiró Dios en los ánimos de los hombres, para con el movimiento y espíritu de ella levantarlos al cielo, de donde ella procede; porque poesía no es sino una comunicación del aliento celestial y divino; y así en los profetas casi todos, así los que fueron verdaderamente movidos por Dios, como los que incitados por otras causas sobrehumanas hablaron, el mismo espíritu que los despertaba y levantaba a ver lo que otros hombres no veían, les ordenaba y componía y como metrificaba en la boca las palabras, con número y consonancia debida, para que hablasen por más subida manera que las otras gentes hablaron, y para que el estilo del decir se asemejase al sentir, y las palabras y las cosas fueran conformes."

-Fray Luis de León, De los nombres de Cristo


(via)


ODA VIII


NOCHE SERENA


A Diego de Olarte


Cuando contemplo el cielo

de innumerables luces adornado,

y miro hacia el suelo

de noche rodeado,

en sueño y en olvido sepultado,


el amor y la pena

despiertan en mi pecho un ansia ardiente;

despiden larga vena

los ojos hechos fuente;

Olarte, y digo al fin con voz doliente:


«Morada de grandeza,

templo de claridad y hermosura,

el alma, que a tu alteza

nació, ¿qué desventura

la tiene en esta cárcel baja, escura?


¿Qué mortal desatino

de la verdad aleja así el sentido,

que, de tu bien divino

olvidado, perdido,

sigue la vana sombra, el bien fingido?


El hombre está entregado

al sueño, de su suerte no cuidando;

y, con paso callado,

el cielo, vueltas dando,

las horas del vivir le va hurtando.


¡Oh, despertad, mortales!

Mirad con atención en vuestro daño.

Las almas inmortales,

hechas a bien tamaño,

¿podrán vivir de sombra y de engaño?


¡Ay, levantad los ojos

aquesta celestial eterna esfera!

burlaréis los antojos

de aquesa lisonjera

vida, con cuanto teme y cuanto espera.


¿Es más que un breve punto

el bajo y torpe suelo, comparado

con ese gran trasunto,

do vive mejorado

lo que es, lo que será, lo que ha pasado?


Quien mira el gran concierto

de aquestos resplandores eternales,

su movimiento cierto

sus pasos desiguales

y en proporción concorde tan iguales;


la luna cómo mueve

la plateada rueda, y va en pos della

la luz do el saber llueve,

y la graciosa estrella

de amor la sigue reluciente y bella;


y cómo otro camino

prosigue el sanguinoso Marte airado,

y el Júpiter benino,

de bienes mil cercado,

serena el cielo con su rayo amado;


—rodéase en la cumbre

Saturno, padre de los siglos de oro;

tras él la muchedumbre

del reluciente coro

su luz va repartiendo y su tesoro—:


¿quién es el que esto mira

y precia la bajeza de la tierra,

y no gime y suspira

y rompe lo que encierra

el alma y destos bienes la destierra?


Aquí vive el contento,

aquí reina la paz; aquí, asentado

en rico y alto asiento,

está el Amor sagrado,

de glorias y deleites rodeado.


Inmensa hermosura

aquí se muestra toda, y resplandece

clarísima luz pura,

que jamás anochece;

eterna primavera aquí florece.


¡Oh campos verdaderos!

¡Oh prados con verdad frescos y amenos!

¡Riquísimos mineros!

¡Oh deleitosos senos!

¡Repuestos valles, de mil bienes llenos!»