jueves, 31 de marzo de 2022

#90 Pop Music (A. E. Stallings)

Hace unos días se me rompió el móvil. Iba saliendo de casa y al darme cuenta de que salía sin podcasts y sin las otras muchas distracciones, hice un rápida inspección por mi habitación en búsqueda de un librito que no pesara mucho para el metro, y allí estaba "Olives", de A. E. Stallings, que había sacado hacía varios meses de la biblioteca y, como muchos otros, duermen entre otros libros, espejos de aspiraciones y promesas. 

Pues bendito el día que se rompió el móvil porque este es quizá uno de los mejores libros que he leído en mi vida. Se lo he contado a una amiga y me ha dicho que me ha escuchado decir lo mismo en muchas ocasiones, que ya basta. Así que aquí lo dejo, animando al lector a que pruebe por sí mismo estas exquisitas olivas mediterráneas.


POP MUSIC

                                        for a new parent


The music that your son will listen to
To drive you mad
Has yet to be invented. Be assured,
However, it is approaching from afar
Like the light of some Chaldean star.


On what new instruments of torture, through
What waves, lasers, wires, telepathy,
The same banalities will play
Systolic and diastolic as before,
It’s hard to say,


As for the lyrics, or the lack thereof,
About love or about the lack of love,
Despite the heart’s reputed amputation,
They will be as repetitive as sex
Without the imagination,


The singers will appall you, yes,
With their outlandish dress or lack of dress
Or excess hair or lack of hair, tattoos,
All aspects of their hygiene, because they remind you that he spends
Too many hours with hooligans called friends,


And while you knit another ugly sweater,
The pulsars of the brave new tunes will boom
From the hormonal miasma of his room,
Or maybe they’ll just beam into his brain—
Unheard melodies are better.


Thus it has always been. Maybe that’s why
The sappy retro soundtrack of your youth
Ambushes you sometimes in a café
At this almost-safe distance, and you weep, or nearly weep
For all you knew of beauty, or of truth.


miércoles, 30 de marzo de 2022

#89 Flamenco (Francisca Aguirre)

Otra de las muchas cosas que me gustan de España. En el colegio teníamos una profesora de arte que bailaba flamenco—y vaya si lograba fascinarnos, con esa fascinación tan de la tierra que bien describe este poema.


FLAMENCO

De la tierra,

esa música viene de la tierra,

viene de la contienda, del asalto, del oscuro atropello

de las arterias del planeta.

Viene de la preponderancia del fuego,

del confuso lenguaje de los yacimientos,

del desconsuelo de los minerales,

esa música es ciega como las raíces

y es terca como las semillas.

Sabe a tierra, como la boca de un cadáver,

viene y es de la tierra,

redobla a geología,

esa música es parda como la corteza,

compacta como los diamantes,

no dictamina, sólo muestra

la voraz certidumbre de lo vivo,

el vértigo que va desde el sustrato

a la calamidad que grita.

Esa música narra el agujero

que delata en los hombres su ascendencia,

esa música es toda ese agujero;

un sordo abismo que reclama

la primera soledad, el primer llanto

de la primera noche.


martes, 29 de marzo de 2022

#88 Touch Me (Stanley Kunitz)

 

(via)

TOUCH ME


Summer is late, my heart.

Words plucked out of the air

some forty years ago

when I was wild with love

and torn almost in two

scatter like leaves this night

of whistling wind and rain.

It is my heart that’s late,

it is my song that’s flown.

Outdoors all afternoon

under a gunmetal sky

staking my garden down,

I kneeled to the crickets trilling

underfoot as if about

to burst from their crusty shells;

and like a child again

marvelled to hear so clear

and brave a music pour

from such a small machine.

What makes the engine go?

Desire, desire, desire.

The longing for the dance

stirs in the buried life.

One season only

and it’s done.

So let the battered old willow

thrash against the windowpanes

and the house timbers creak.

Darling, do you remember

the man you married? Touch me,

remind me who I am.

lunes, 28 de marzo de 2022

#87 Me pierde la canción que me desvela (Giovanni Quessep)

Normalmente no especifico la nacionalidad de los poetas, excepto si son colombianos. Aquí otro de los nuestros: Giovanni Quessep. Cuentan sus biografías que en el colegio tuvo un encuentro profundísimo con la Divina Comedia que lo lleva a escribir sus primeros poemas, de la mano de Dante como maestro. Como carta de presentación, no se me ocurre otra mejor.




ME PIERDE LA CANCIÓN QUE ME DESVELA


¿Quién se ha puesto de veras 

a cantar en la noche y a estas horas? 

¿Quién ha perdido el sueño 

y lo busca en la música o la sombra? 


¿Qué dice esa canción entretejida 

de ramas de ciprés por la arboleda? 

Ay de quien hace su alma de esas hojas, 

y de esas hojas hace sus quimeras. 


¿De dónde vienes, madrigal, que todo 

lo has convertido en encantada pena? 

Ay de mí que te escucho en la penumbra, 

me pierde la canción que me desvela.

domingo, 27 de marzo de 2022

#86 [I was vicar of large things] (R.S. Thomas)

La semana pasada estuve en una conferencia compartida, a cargo de dos scholars, padre e hija. La primera parte estaba a cargo de la hija, sobre la pena (grief) de Aquiles por Patroclo (y ese momento emocionante del encuentro entre Aquiles y Príamo). La segunda parte estaba a cargo del padre, pastor anglicano, sobre la pena de perder a su esposa tras una larga enfermedad.

Durante las preguntas alguien le preguntó al padre que él, como pastor, qué le diría a Aquiles, cómo lo confortaría o lo ayudaría a salir de un tormento que no hace más que causar más daños. Dijo que él se pregunta mucho por qué la gente viene a él, qué sabiduría tiene él por compartir—y que él haría con Aquiles lo que trata de discernir con cualquier persona: Cómo está actuando Dios en cada alma.  

***

Una recomendación: Calvary (2014)


(via)


I was vicar of large things

in a small parish. Small-minded

I will not say, there were depths

in some of them I shrank back

from, wells that the word “God”

fell into and died away,

and for all I know is still

falling. Who goes for water

to such must prepare for a long

wait. Their eyes looked at me

and were the remains of flowers

on an old grave. I was there,

I felt, to blow on ashes

that were too long cold. Often,

when I thought they were about

to unbar to me, the draught

out of their empty places

came whistling so that I wrapped

myself in the heavier clothing

of my calling, speaking of light and love

in the thickening shadows of their kitchens.

sábado, 26 de marzo de 2022

#85 La casa en obras (Pablo Moreno Prieto)

Tengo una amiga que se emociona casi hasta las lágrimas con un poema que empieza: "It takes a heap o’ livin’ in a house t’ make it home", y más adelante "Ye’ve got t’ weep t’ make it home, ye’ve got t’ sit an’ sigh / An’ watch beside a loved one’s bed, an’ know that Death is nigh."

He pensado en este poema al volver a leer el de Pablo Moreno Prieto, que nos deja que pongamos entre líneas todo ese heap o' livin' que se encierra en cuatro paredes.  


LA CASA EN OBRAS 

Entras despacio a contemplarla toda. 

Bajo tus pies, su queja. Soledad, 

tienes aroma de cemento viejo. 

En sus paredes frías el pudor

de los primeros hombres al mirarse 

tan desnudos, ridículos y pobres. 

Los arquitectos qué poco tardaron 

en pensarla, y apenas unos días 

tan sólo el albañil piedra con piedra. 

Pero toda una vida es necesaria 

para llamarla hogar y el pan contigo. 

Y, zas, a un golpe de piqueta, nada. 

Y está cayendo el tacto de tu estirpe 

en los espejos, la oquedad temblando. 

El rostro de tu abuela lo dibuja 

el polvo en la ventana. Tus hermanos 

son las palabras que murmura el viento. 

Tus padres cimentaron estos muros 

y esta saga se extiende sobre el frío. 

Te alejas muy despacio, 

no quieres ver sus muros derrumbados. 

En tu interior, la casa verdadera 

se alza sin ceniza sobre el tiempo. 

viernes, 25 de marzo de 2022

#84 The Cestello Annunciation (Andrew Hudgins)

 Cada año, cada 25 de marzo, vuelvo a este poema. Es una práctica contemplativa excelente: del cuadro, del misterio.


THE CESTELLO ANNUNCIATION

The angel has already said, Be not afraid.
He’s said, The power of the Most High
will darken you.
 Her eyes are downcast and half closed.
And there’s a long pause — a pause here of forever —
as the angel crowds her. She backs away,
her left side pressed against the picture frame.


He kneels. He’s come in all unearthly innocence
to tell her of glory — not knowing, not remembering
how terrible it is. And Botticelli
gives her eternity to turn, look out the doorway, where
on a far hill floats a castle, and halfway across
the river toward it juts a bridge, not completed —


and neither is the touch, angel to virgin,
both her hands held up, both elegant, one raised
as if to say stop, while the other hand, the right one,
reaches toward his; and, as it does, it parts her blue robe
and reveals the concealed red of her inner garment
to the red tiles of the floor and the red folds


of the angel’s robe. But her whole body pulls away.
Only her head, already haloed, bows,
acquiescing. And though she will, she’s not yet said,
Behold, I am the handmaiden of the Lord,
as Botticelli, in his great pity,


lets her refuse, accept, refuse, and think again.

jueves, 24 de marzo de 2022

#83 A Brief For The Defense (Jack Gilbert)

 Hoy se cumple un mes de la invasión de Rusia a Ucrania—y las cosas parecen ir a peor.

Supongo que si hay un tiempo para llorar, es éste. Pero se viene a la cabeza aquel consejo que un monje le dio en su juventud al Obispo noruego Erik Varden, en un momento de obsesión por la magnitud del mal en el mundo: "Nunca te dejes fascinar por el mal". Una visión pesimista de la vida, no importa las circunstancias, es una forma de injusticia. Este poema lo dice mejor: "To make injustice the only measure of our attention is to praise the devil." 


A BRIEF FOR THE DEFENSE


Sorrow everywhere. Slaughter everywhere. If babies

are not starving someplace, they are starving

somewhere else. With flies in their nostrils.

But we enjoy our lives because that’s what God wants.

Otherwise the mornings before summer dawn would not

be made so fine. The Bengal tiger would not

be fashioned so miraculously well. The poor women

at the fountain are laughing together between

the suffering they have known and the awfulness

in their future, smiling and laughing while somebody

in the village is very sick. There is laughter

every day in the terrible streets of Calcutta,

and the women laugh in the cages of Bombay.

If we deny our happiness, resist our satisfaction,

we lessen the importance of their deprivation.

We must risk delight. We can do without pleasure,

but not delight. Not enjoyment. We must have

the stubbornness to accept our gladness in the ruthless

furnace of this world. To make injustice the only

measure of our attention is to praise the Devil.

If the locomotive of the Lord runs us down,

we should give thanks that the end had magnitude.

We must admit there will be music despite everything.

We stand at the prow again of a small ship

anchored late at night in the tiny port

looking over to the sleeping island: the waterfront

is three shuttered cafés and one naked light burning.

To hear the faint sound of oars in the silence as a rowboat

comes slowly out and then goes back is truly worth

all the years of sorrow that are to come.


miércoles, 23 de marzo de 2022

#82 La mirada de Ulises (Aurora Luque)

Hay un libro precioso de Anthony Esolen sobre la nostalgia que abre con este escena de Ulises, en la playa de la isla de Calipso, con lágrimas en los ojos, anhelando volver a casa, sintiendo el dolor (algos) por el regreso (nostos). 

The man is sitting on the shore, looking out upon the sea, his arms about his knees. That’s what he has done for a long time now, longer than he can remember. He sheds a tear. 

All around him is beauty. The sea glints with the light and play of wine. The breeze is gentle, and the plane trees and the oaks dapple the hill behind him with shade. He hears the chatter of a bird above—a kingfisher, circling about and suddenly plunging into the shallows beak-first. Will he come out with his dinner? The man is distracted for a moment. (...)

In all the world, only the man is lost, only the man is not well. 

It’s a beautiful world, often a world of terror and pain, but always beautiful. So it 

seems to the man when he is not sighing and sitting on the shore. He has lived all his life in places where the weather was warm and mild and men and women spent most of their waking hours out of doors, by the sea, atop high and rocky hills, on windy plains beneath the endless sky, and in deep mysterious valleys where the winding river was so clearly a god that it seemed a holy thing to bathe your feet in his waters. He has an eye for beauty. It is the great heritage of his people. 

En esa mirada nostálgica de Ulises pienso. 


(via)


LA MIRADA DE ULISES

Hay viajes que se suman al antiguo color de las pupilas.

Después de ver la isla de Calipso ¿es que acaso Odiseo

volvió a mirar igual? ¿No se fijó un color

como un extraño cúmulo de algas

en sus pupilas viejas? Lo mismo que en los pliegues

mínimos de la piel

se fosilizan besos y desdenes, así los ojos filtran

esa franja turquesa del mar que acuna islas,

medusas de amatista, blancura de navíos.

La piel es vertedero de memoria

lo mismo que el poema. Pero acaso unos ojos

extrañamente verdes de repente dibujen

empapados de luz

un boscoso archipiélago perdido.

martes, 22 de marzo de 2022

#81 The Raincoat (Ada Limón)

Quizá tendría que dejar este poema para el día de la madre, pero a las madres hay que celebrarlas siempre, constantemente, con reverencia, por tantos gestos que pasan desapercibidos, que damos por sentado, que nos han salvado la vida y el alma y que nos siguen sosteniendo, porque las seguimos disfrutando en vida (como es mi caso, Deo gratias) o porque en la otra vida no se cansan de hablarle a Dios de nosotros.




THE RAINCOAT


When the doctor suggested surgery

and a brace for all my youngest years,

my parents scrambled to take me

to massage therapy, deep tissue work,

osteopathy, and soon my crooked spine

unspooled a bit, I could breathe again,

and move more in a body unclouded

by pain. My mom would tell me to sing

songs to her the whole forty-five minute

drive to Middle Two Rock Road and forty-

five minutes back from physical therapy.

She’d say, even my voice sounded unfettered

by my spine afterward. So I sang and sang,

because I thought she liked it. I never

asked her what she gave up to drive me,

or how her day was before this chore. Today,

at her age, I was driving myself home from yet

another spine appointment, singing along

to some maudlin but solid song on the radio,

and I saw a mom take her raincoat off

and give it to her young daughter when

a storm took over the afternoon. My god,

I thought, my whole life I’ve been under her

raincoat thinking it was somehow a marvel

that I never got wet.


lunes, 21 de marzo de 2022

#80 Una palabra y otra (Eloy Sánchez Rosillo)

El 21 de marzo se celebra el Día Internacional de la Poesía. No sé bien cómo articular la idea que me lleva a pensar en Eloy Sánchez Rosillo como el poeta ideal para celebrar este día. Sólo me ocurre una especie de tautología, medio perogrullada: es un poeta eminente poético, una poeta-poeta, de consistente lirismo. Este poema siempre me emociona, pero es que no hay poema suyo que no emocione. 

Y ya que estamos: Gracias a los poetas y a los lectores de poesía, esa inmensa minoría, especialmente a los que os pasáis por aquí, compañeros de este pan diario, amigos.

(via)

UNA PALABRA Y OTRA

Qué poder tan inmenso y qué sencillo

le resulta ejercerlo a aquel que lo posee.

Ni el más grande monarca pudo nunca

decidir de manera semejante.

Ilusión y deseo, papel, pluma,

y decir poco a poco lo que ahora está ocurriendo,

lo que tus ojos ven, lo que piensas o sueñas,

tu verdad de este día. Y nada más.

Así se hará el poema, si la buena fortuna

te acompaña y decide que de un hombre

brote una luz tan alta y verdadera,

tan pura y para siempre. Es increíble.

Una palabra y otra, y una música

pequeña y suficiente. Y va surgiendo

delante de tus ojos, de tu asombro,

una tarde con sol, un pájaro, la lluvia,

la luna, una muchacha, la hierba, el mar, la nieve.

En el camino hay mucha incertidumbre,

pasos titubeantes que no saben

si se aproximan al lugar del canto

o si de allí se alejan de forma irremediable;

la vida en vilo hasta que todo acaba.

Después ya sólo queda la alegría

y un corazón con mucha gratitud.

domingo, 20 de marzo de 2022

#79 Oscurece despacio (Inmaculada Moreno)

De España me gustan muchísimas cosas. Una de ellas es que el Día del Padre se celebre en la fiesta de san José. Al parecer Bolivia es el único otro país hispanoamericano que también lo celebra este día. (Podría hablar aquí también de lo perfecta que es la Fiesta de Reyes, que no hemos heredado, pero es otro tema para otra ocasión). Como no se me ocurrió poner ayer un poema al padre, en su más legítima fiesta, lo pongo hoy. Uno de los recogidos en la bellísima antología de poemas al padre hecha por Enrique García-Máiquez.


OSCURECE DESPACIO

 

Oscurece despacio en este otoño

el murmullo que trae suena a frío,

o a promesa de frío deseado.

De pronto ser de noche sabe a náufrago,

Y de nuevo la niña

Que reclama la luz desde su noche

Se asoma a este presente

Aterida, indefensa,

Igual que un pájaro caído

antes del vuelo. Aún se asombra

porque no entiende nada

y el mundo bulle lleno y ella siente

que es una extraña en él. Se ha acurrucado

igual que entonces en la cama;

la espalda a la pared,

sin atreverse a dar la vuelta

­­—tal vez así la vida no le embista—.

Hoy pediría, como entonces,

la voz del padre protectora

como escudo que llega de otro cuarto

y le pide que duerma.

“Duérmete”. Y suena a firme

sortilegio que espanta tinieblas

y allana precipicios.

“Duérmete”. Y es la manta

que le cubre los hombros y la acolcha.

 

De una manera extraña

esa palabra dice todavía

que voy a ser feliz,

y yo le creo.

 

sábado, 19 de marzo de 2022

#78 Spring Morning (Marion Strobel)

 Un poema que canta como ninguno las glorias de la primavera, sobre todo de los primeros días primaverales, cuando todo el mundo camina exclamando, "¡pero qué día más maravilloso!".

Marion Strobel con su hija, Joan Mitchell


SPRING MORNING

O day—if I could cup my hands and drink of you, 

And make this shining wonder be 

A part of me! 

O day! O day!

You lift and sway your colors on the sky 

Till I am crushed with beauty. Why is there 

More of reeling sunlit air 

Than I can breathe? Why is there sound 

In silence? Why is a singing wound 

About each hour? 

And perfume when there is no flower? 

O day! O Day! How may I press 

Nearer to loveliness?

viernes, 18 de marzo de 2022

#77 En una estación del metro (Óscar Hahn)

"Petals on a wet, black bough." (Ezra Pound)

Pieper citando a Tolstoy: "The girl's eyes were gleaming like wet currants."

Y Hahn, "resplandece unos segundos..."

¿Lo véis?
(via)

EN UNA ESTACIÓN DE METRO

Desventurados los que divisaron
a una muchacha en el Metro


y se enamoraron de golpe
y la siguieron enloquecidos


y la perdieron para siempre entre la multitud


Porque ellos serán condenados
a vagar sin rumbo por las estaciones


y a llorar con las canciones de amor
que los músicos ambulantes entonan en los túneles


y quizás el amor no es más que eso:


una mujer o un hombre que desciende de un carro
en cualquier estación del Metro


y resplandece unos segundos
y se pierde en la noche sin nombre