Hay un disfrute especial en escuchar al poeta recitar sus propias poemas. Este montaje tiene su encanto. Heaney seguramente recitó miles de veces este poema—he kept digging.
DIGGING
Between my finger and my thumb
The squat pen rests; snug as a gun.
Under my window, a clean rasping sound
When the spade sinks into gravelly ground:
My father, digging. I look down
Till his straining rump among the flowerbeds
Bends low, comes up twenty years away
Stooping in rhythm through potato drills
Where he was digging.
The coarse boot nestled on the lug, the shaft
Against the inside knee was levered firmly.
He rooted out tall tops, buried the bright edge deep
To scatter new potatoes that we picked,
Loving their cool hardness in our hands.
By God, the old man could handle a spade.
Just like his old man.
My grandfather cut more turf in a day
Than any other man on Toner’s bog.
Once I carried him milk in a bottle
Corked sloppily with paper. He straightened up
To drink it, then fell to right away
Nicking and slicing neatly, heaving sods
Over his shoulder, going down and down
For the good turf. Digging.
The cold smell of potato mould, the squelch and slap
A Guille no lo conozco mucho, pero ya me gustaría. De un encuentro breve en Madrid me llevé las mejores impresiones. Guille tiene un especie de gentileza que no se encuentra todos los días. Véase, por ejemplo, este tweet, de mis tweets favoritos del mundo porque es casi un poema. A veces a uno mismo le sorprenden las cosas que le emocionan, que cosas así de sencillas le alegren a uno los días. Pues Guille tiene esa gentileza que siempre emociona, y ahí está también en su poesía.
Estamos a mediados de mayo, así que es hora de recomenzar, como ya recomenzamos a principios de año, y luego en cuaresma, y luego en el renacer de la Pascua. Empieza el verano, cambia el ritmo habitual y es tiempo de hacer nuevos propósitos—los del verano—y volver a empezar con los viejos. Este blog es el único que se ha mantenido en pie de los propósitos de año nuevo, porque se ha convertido en el pan de cada día. Cada poema es una especie de impulso: Begin afresh, afresh, afresh!
"Para el poeta, los tres momentos ideals de la mujer son: cuando duerme, cuando está pensativa y cuando se entrega al amor. Por estos momentos ofrece cada vez mayores bienes: primero, lo que posee; luego, aquello que desea, y al final, lo que espera." (De las notas de esta edición)
Ayer era el aniversario de la muerte de Emily Dickinson. La poeta tenía una pasión por las plantas y a lo largo de los años completó un herbario con una devoción notable, como bien se ve en el cuaderno, que se guarda como un tesoro en Harvard, ahora disponible en versión digital.
Para su proyecto The Universe in Verse, Maria Popova pidió a Joan Police Woman que pusiera música a uno de los poemas de Emily Dickinson. Ohara Hale creó las ilustraciones, inspiradas en el herbario. Muy chulo todo, la verdad.
BLOOM
Bloom — is Result — to meet a Flower And casually glance Would cause one scarcely to suspect The minor Circumstance Assisting in the Bright Affair So intricately done Then offered as a Butterfly To the Meridian — To pack the Bud — oppose the Worm — Obtain its right of Dew — Adjust the Heat — elude the Wind — Escape the prowling Bee Great Nature not to disappoint Awaiting Her that Day — To be a Flower, is profound Responsibility —